¿Determinaría la elección de tu hamburguesa preferida el conocimiento del nº de calorías que contiene?

Pues depende. Eso sugiere un estudio publicado en la revista British Medical Journal, en el que los  usuarios de este tipo de comida que aseguraron tomar alimentos más bajos en calorías eran los mismos que dijeron estar al tanto de lo que tomaban, cosa que no apareció en el resto de consumidores menos informados.

¿Esto es “ojos que no ven, corazón que no siente”?

Porque si la información nutricional está a la vista de todos… ¿Por qué no todos la leen?

Desde el año 2008 en Nueva York es obligatorio que los restaurantes de comida rápida informen sobre el número de calorías que contiene su comida. ¿Es ésta una medida eficaz? Aunque según los especialistas aun es pronto para pronunciarse, parece que no. Y es que “tras estudiar 11 cadenas de comida rápida antes y después de la puesta en marcha de la ley, hemos comprobado que sólo uno de cada seis clientes habituales anteponían la ingesta excesiva de calorías a este tipo de comida, aunque en los datos generales descubrimos que no hubo una reducción significativa en las casi 8.000 personas estudiadas”

Por ello, a pesar de ser una gran iniciativa hay que plantearse la necesidad de reforzar aun más el conocimiento de los riesgos que conlleva padecer de sobrepeso o de obesidad.  Porque no es lógico que si a un consumidor se le informa de la excesiva energía que contiene un alimento, éste lo siga escogiendo a pesar de la advertencia.