Con el paso del verano, los excesos producidos durante la época estival hacen que muchas personas se marquen, con la llegada de la rutina y las actividades comunes, objetivos como dejar de fumar, adelgazar y practicar más deporte.

Tras enero, septiembre es el mes donde más personas deciden dejar de fumar. Según los expertos de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc) a lo largo de este año han podido dejar de fumar entre 400.000 y 600.000 personas, principalmente motivados por el aumento del precio y la ley antitabaco que prohíbe fumar en espacios públicos cerrados, además de la aparición de imágenes explicitas sobre las consecuencias de fumar en las cajetillas.

También con frecuencia tras las vacaciones hay personas que ganan excesivo peso que, con la vuelta a las actividades de la vida cotidiana, desean perder. El principal consejo que da el presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), Javier Salvador, es “no a las restricciones drásticas”. “No a las dietas duras polarizadas excluyendo determinados alimentos como los carbohidratos”, afirma.

Como explica el endocrino, el exceso de peso acumulado suele deberse a un exceso de grasa. Con la realización de dietas drásticas con el objetivo de perder peso de forma rápida, lo que se pierde fundamentalmente es masa muscular que es desaconsejable. Por ello, debe de retomarse una alimentación saludable con un aporte calórico normal o levemente inferior.

“Deben de eliminarse los alimentos ricos en grasas y sustituirlos por alimentos típicos de la dieta mediterránea, como la fruta, verdura, carnes no grasas, utilización de aceites vegetales con moderación y huir de las reducciones drásticas, que provocan pérdida de peso pero que no elimine el exceso de grasa que es lo que le puede deteriorar la salud”, añade el experto.

En esta época del año son las mujeres las que realizan más dietas dado que siempre están pendientes de la pérdida de peso, ya que tienen una mayor preocupación por la imagen estética y tienden a tomar medidas dietéticas mientras que los hombres son más despreocupados en este aspecto.

Las dietas que se empiezan en esta época del año tienen como objetivo realizar una pérdida de peso de forma rápida y efectiva. Por eso, añade, lo normal es que se tienda a la realización de regímenes estrictos y que tienden a eliminar alimentos como los hidratos sustituyéndolos por un mayor aporte de proteínas que producen una rápida pérdida de peso.

“La dieta como tal concepto debe hacerse durante toda la vida, lo que hace falta es hacer una recomendación saludable, que perdure en el tiempo y que se convierta en nuestro hábito de alimentación para siempre”, puntualiza el experto.

Apuntarse al gimnasio y realizar con mayor frecuencia ejercicio físico es otro de los objetivos que muchos españoles se proponen tras el verano. Salvador explica que “deben tomarse algunas precauciones para que esta actividad no produzca problemas en la salud”, así recomienda “empezar de forma paulatina y moderada la práctica de actividades físicas”.

Una primera apreciación es que el ejercicio es diferente para diferentes edades, “no es lo mismo para gente de 30 años que para personas de 70”. Por ello cada persona debe ser consciente de sus posibilidades y realizar actividades acordes con su edad. El ejercicio puede ir desde realizar deportes suaves como pasear o montar en bicicleta para personas mayores, a correr o deportes más exigentes para personas jóvenes.

“El ejercicio debe incorporarse a la vida habitual de las personas”, explica Salvador, quien recuerda que “en esta sociedad tendemos a comer más y a quemar menos, lo que produce un incremento de peso”. “El ejercicio equilibrado, razonable, adaptado a la persona y de forma habitual es bueno para la salud y para mantener una forma estética más aceptable”, afirma.

Además, Salvador recomienda que el ejercicio se realice de forma habitual, ya que “no es cuestión de hacer ejercicio dos días a la semana y el resto no hacer nada”.

Fuente: Instituto Tomás Pascual