Los deportistas que introducen carne de conejo en su dieta mejoran su perfil nutricional gracias al aporte de vitamina B12 y a las proteínas que contiene este alimento, según ha mostrado el estudio ‘Efectos del consumo de carne de conejo sobre la composición de la dieta, los parámetros antropométricos y el perfil inflamatorio en deportistas de alto rendimiento’, liderado por la endocrinología y Nutrición del Centro de Medicina del Deporte, Subdirección General de Deporte y Salud del Consejo Superior de Deportes, Nieves Palacios.

El objetivo de esta investigación, presentada en las XVIII Jornadas Nacionales y el VIII Congreso Internacional de Nutrición, Alimentación y Dietética, ha sido conocer la influencia que el consumo de carne de conejo puede tener en una población de deportistas de alto rendimiento sobre el perfil nutricional de su dieta habitual, su composición corporal y ciertos parámetros sanguíneos.

Para llevarlo a cabo, Palacios y su equipo analizaron a 45 deportistas pertenecientes a cuatro disciplinas deportivas diferentes: hockey hierba, como deporte de equipo, piragua como deporte aeróbico-anaeróbico intensivo, golf como deporte de precisión de larga duración y gimnasia deportiva como deporte de destreza. De todos ellos, 25 deportistas formaron parte del grupo que consumió carne de conejo y el 20 restante formó parte del grupo control.

Así, los 25 deportistas consumieron tres veces por semana, durante doce semanas, carne de conejo como segundo plato, mientras que el grupo control consumió durante los mismos días otro alimento proteico. La media de entrenamiento fue la misma en los dos grupos, según la disciplina practicada (20 horas semanales).

En este sentido, y en relación a la ingesta de vitamina B12, al comienzo del estudio no se produjo diferencia entre ambos grupos, mientras que a la mitad y al final del mismo se constató que la ingesta de esta vitamina fue mucho mayor en el grupo que consumía carne de conejo, tanto en hombres como en mujeres, y en todas las disciplinas deportivas investigadas.

Asimismo, respecto a las disciplinas deportivas, se evidenció que los deportistas de gimnasia artística masculina que comieron carne de conejo perdieron un mayor porcentaje de grasa que los del grupo control.

Además, al final del estudio los deportistas del grupo que consumía carne de conejo ingirieron 181 kilocalorías menos que al inicio del estudio, mientras que los deportistas del grupo control aumentaron su ingesta calórica en 527 kilocalorías al finalizar el estudio. Por disciplinas deportivas, los deportistas de golf del grupo que consumía carne de conejo al inicio del estudio tenían un mismo consumo energético que el grupo control, y al finalizar el estudio consumían 1052 kilocalorías menos en 24 horas, lo cual indica una reducción del consumo de calorías.

Por tanto, y a la vista de estos resultados, los expertos han asegurado que la inclusión de carne de conejo en la dieta de deportistas es una buena alternativa por su adecuado perfil nutricional y su riqueza en vitamina B12 y proteínas de gran calidad.

De hecho, la vitamina B12 es esencial para la síntesis de la hemoglobina, lo que suma importancia de esta carne, dado que para el deportista de alto nivel tener unos valores adecuados de esta proteína sanguínea transportadora de oxígeno resulta fundamental para entrenar y competir de forma satisfactoria.

Fuente: Instituto Tomás Pascual