La mundialmente conocida “Dieta Mediterránea” es una construcción ficticia y estereotipada de los científicos americanos, pero también es una realidad que encierra la historia de los países de la ribera del Mediterráneo y una evolución a través de siglos que la han convertido en lo que es actualmente: un cúmulo de influencias de otras latitudes, una enorme variedad de productos y un equilibrio alimenticio de primera categoría, si conseguimos quitar ciertas “malas prácticas”.

Desde la época del Imperio Romano hasta nuestros días, se han configurado ciertas costumbres bastante extendidas por las zonas en cuestión y otras muy locales. No obstante, el hilo que las une es el mismo: el aprovechamiento eficaz de los productos y la búsqueda de ingredientes sustitutos en épocas de carestía. Esto último explicaría la preponderancia de alimentos de origen vegetal (verduras, legumbres, etc.) por sobre las proteínas animales en la primera mitad del siglo XX.

En España, no obstante, dicha conducta comenzaría a cambiar en los últimos 30 años del siglo pasado, para ir configurando la dieta que actualmente practicamos. Como es importante saber de dónde vienen nuestras costumbres para poder proyectar un hábito saludable hacia el futuro, es interesante visitar la ponencia que el doctor Josep Bernabeu i Mestre realizó en el marco de la jornada “¿Es posible la Dieta Mediterránea en el siglo XXI?“, patrocinada por la cátedra Tomás Pascual Sanz – Universidad San Pablo CEU.

Fuente: http://www.institutotomaspascual.es/