Como alimentar bien a los niños, a veces, constituye un problema y puede llenar de dudas no sólo a los padres sino también a los que tienen que diseñar las dietas y  los menús diarios.La nutrición y la alimentación es uno de los factores determinantes de salud en la vida y cuenta con la ventaja de que es fácilmente modificable, al contrario de lo que ocurre con los condicionantes genéticos.

Fomentar unos hábitos de alimentación adecuados en los niños implica la participación  activa de los familiares y de los educadores, a lo que hay que sumar mucha convicción, un poco de imaginación y por supuesto, paciencia y cariño.

En una alimentación adecuada intervienen además de una buena selección de alimentos, la situación socio-familiar, hábitos, costumbres, etc. Además, hay que predicar con el ejemplo, es decir, los padres han de ser los primeros que deben comer frutas,  verduras y pescado en casa, y hacerlo en la mesa y con sus hijos sentados con ellos.

¿Cuáles son los requerimientos nutricionales a estas edades?

Las necesidades nutricionales de la población infantil están condicionadas por el crecimiento corporal y el desarrollo y también por la necesidad de reservar para la pubertad.

Los niños son un grupo de población con alto riesgo de sufrir malnutrición cuando se mantienen dietas carenciales debido a sus escasas reservas, también son muy proclives a sufrir deshidratación y alteraciones digestivas, en general debido a la falta de hábitos higiénicos y nuevamente por las escasas reservas. Habitualmente el problema clínico que aparece sedebe a que las fuentes alimentarias de estos nutrientes pertenecen al grupo de alimentos peor tratados por la población infantil: verduras, frutas frescas, pescados.

Las deficiencias en vitaminas D, ácido fólico y zinc son las más comunes entre los escolares de las sociedades industrializadas.

En esta etapa de la vida:

– Del 50 al 55% de las calorías deben aportarlas los hidratos de carbono. De ellos, el 90% deben ser hidratos de carbono complejos (cereales, tubérculos, legumbres, frutas) y el 10% en forma de azúcares simples. Debe moderarse el consumo de sacarosa, para prevenir la caries dental, hiperlipemia y la obesidad.

– Del 10 al 15% de las calorías deben aportar las proteínas de alto valor biológico ( 1,2 gr/kg/día, con un 65% de origen animal).

– Del 30 al 35% de las calorías deben aportar las grasas, con un reparto de 15% de monoinsaturada (aceite de oliva, frutos secos), 10% de poliinsaturada, especialmente de omega 3 (pescados) y hasta el 10% restante como grasa saturada.

No debe sobrepasarse la cifra de 100mg/1000Kcal de colesterol total.