El riesgo de infarto cardiaco disminuye a las 24 horas de dejar de fumar; la agudeza de los sentidos, como el olfato y el gusto, mejora a las 48 horas; y la función pulmonar aumenta un 30 por ciento a los 15 días. Estos son algunos de los beneficios casi inmediatos de decir adiós al tabaco.

Así lo aseguran los expertos de la Policlínica Barcelona, que además, alertan de que cada diez segundos muere una persona en el mundo a causa del tabaco, siendo esta la principal causa de muerte prematura y evitable.

Además, los beneficios de abandonar este consumo se notan desde los primeros 20 minutos de apagar el último cigarrillo ya que, en ese momento, la presión arterial consigue bajar a su nivel normal, la frecuencia cardiaca disminuye y la temperatura de las manos y los pies aumenta hasta valores normales.

A las ocho horas, el monóxido de carbono en sangre se reduce hasta alcanzar su nivel normal, al igual que la concentración de oxígeno en la sangre. Ahora bien, no es hasta el segundo día cuando las terminaciones nerviosas se acostumbran a la ausencia de nicotina y hasta los 30 días cuando el pulmón mejora la capacidad para limpiarse y disminuyen las infecciones, ya que baja la sensación de ahogo y fatiga.

A los cinco años, el riesgo de muerte por enfermedad cardiaca es igual al de los no fumadores y el de enfermedad pulmonar disminuye a la mitad. Finalmente, la recuperación total se produce a los 10 años de abandonar el tabaco, siendo el riesgo de muerte por cáncer de pulmón similar a los que nunca han fumado.

Fuente: Instituto Tomás Pascual Sanz