La obesidad se define como el exceso de peso por acumulación de la masa grasa en los tejidos grasos (adiposos) que puede llegar a constitutir un grave peligro para la salud.La cuantificación de la masa grasa es compleja por lo que clásicamente se han utilizado parámetros antropométricos como el peso corporal y su relación con la talla que se denomina Índice de Masa Corporal (IMC). Se obtiene dividiendo el peso en kilogramos de una persona entre el cuadrado de su altura en metros (kg/m2). Por ejemplo, un adulto que pesa 70 g y cuya altura es de 1,75 m tendrá un IMC de 22,9 kg/m2. Los niveles del IMC oscilan de la siguiente manera:

Índice de Masa Corporal

<18,5 Desnutrición

18,5-24,5 Normopeso

25-29,5 Sobrepeso

> 30 Obesidad

Para considerar la obesidad como factor de riesgo, ésta tiene que reunir tres condiciones: aumento de peso y grasa corporal e incremento de morbimortalidad. La causa es un balance  energético positivo, que tiene como consecuencia el aumento de peso, es decir, cuando las calorías consumidas exceden las calorías que se gastan.

Las personas con exceso de peso tienen que saber dónde se centra su problema de obesidad:

-Obesidad periférica o ginoide: Grasa acumulada en glúteos, muslos y brazos.

-Obesidad central, abdominal o androide: Grasa  acumulada en el abdomen.

En la obesidad están implicados factores genéticos, endocrinos, neurológicos, psicológicos y ambientales en mayor o menor grado, pero en definitiva lo que origina esta enfermedad es un desequilibrio del balance energético, por un aumento en la ingesta y/o por una disminución sitemática en el gasto de energía, que se mantiene durante un tiempo prolongado.

Entre los múltiples factores que predisponen al desarrollo de la obesidad destacamos:

Edad y sexo.

Los índices ponderales y la prevalencia de obesidad aumentan con la edad en hombres y en mujeres, con un valor máximo en torno a los 60 años y mayores en mujeres que en hombres.

Composición en grasas de la dieta.

El consumo elevado de grasa y alcohol se asocia claramente con la prevalencia de obesidad.

Alteraciones del comportamiento alimentario.

En los obesos son frecuentes alteraciones del comportamiento alimentario, entre las que se incluyen:

  • Hábitos inadecuados( por ej.comer entrehoras).
  • La costumbre de comer deprisa y de forma compulsiva.
  • La ingesta de grandes cantidades de comida en poco tiempo.
  • El hábito de levantarse a comer durante la noche.
  • Ciertos trastornos cíclicos de consumo compulsivo de hidratos de carbono.

Factores psicológicos.

Las alteraciones emocionales y psicológicas, que podrían influir en la génesis de la obesidad juegan un importante papel en la cronificción de la enfermedad.

Nivel socioeconómico y cultural.

En general en los países desarrollados la prevalencia de obesidad es mayor.

Sedentarismo.

La disponibilidad de medios de transporte y la disminución de la actividad física conlleva un menor gasto calorico que favorece la obesidad.

Fuente. Instituto Tomás Pascual Sanz