Mucho se ha hablado sobre las ventajas que ofrecen algunas terapias alternativas para trastornos como el déficit atencional, la hiperactividad y el autismo; trastornos de conducta alimentaria (bulimia, anorexia, etc.), y algunos casos de parálisis cerebral, hidrocefalia o síndrome de Down. En el caso de la hipoterapia, también conocida como equinoterapia, se han realizado estudios tanto en España como en el extranjero para demostrar los beneficios que tiene la interacción de quienes padecen alguno de estos trastornos con los animales, obteniéndose beneficios que van desde la mejora postural y la regulación respiratoria, hasta la interacción social, la comunicación, el autocontrol y la regulación de la propia conducta.

Tal como se indica en la web de la Asociación Mexicana de Equitación Terapéutica, “la hipoterapia ofrece beneficios físicos, al sistema nervioso y a la inteligencia emocional, puede orientarse a una función determinada o a un grupo de funciones que requieren ser estimuladas en conjunto, logrando avances especí­ficos de acuerdo a los requerimientos que el médico considera que son prioritarios para el paciente“.

En Cáceres, el grupo de Estrés Laboral, Psicopatologías y Bienestar Emocional (Grespe) de la Universidad de Extremadura está haciendo una investigación acerca de los beneficios de la terapia ecuestre, trabajando con grupos de niños en el Club Hípico Monfragüe. La actividad, pionera en España, ya avanzó a comienzos de 2010 que los logros obtenidos por el grupo que estaba en este tipo de terapia, eran notorios. Estamos a la espera de los resultados oficiales de este estudio.

Fuentes: El Periódico de Extremadura y la Asociación Mexicana de Equitación Terapéutica.