La palabra resaca es frecuentemente utilizada a la mañana siguiente del día que consumimos bebidas alcohólicas. Pese a saber que nos encontramos en este estado, muchos no sabríamos definir la palabra.

 Sin embargo esta tiene un significado muy concreto, es el estado caracterizado por al menos dos de los siguientes síntomas: cefalea, diarrea, anorexia, temblor, fatiga, náuseas, alteraciones cognitivas, visual-espaciales, hemodinámicas, hormonales y disminución de la actividad ocupacional, que aparecen tras el consumo y metabolización completa del alcohol con graves repercusiones e interrupción del funcionamiento de las tareas diarias y de las responsabilidades.

 Según algunos estudios, la causa de la resaca reside en unas sustancias residuales que se generan simultáneamente en el proceso de obtención del alcohol, la cuales son llamadas congéneres, sobre todo el metanos, la histamina, el acetaldehído y diversos polifenoles. Al ser metabolizadas producen además diversas sustancias también tóxicas o venenosas responsables de los síntomas. Estas sustancias congéneres están en proporción mayor en las bebidas alcohólicas menos destiladas y de color más oscuro.

 Por otro lado, estos síntomas se ven incrementados cuando el alcohol es de mala calidad, esto es el conocido garrafón, el cual además de etanol, contiene alcohol metílico o metanol, el cual puede causar dolor de cabeza, mareo, náuseas, vómitos y muerte si la ingestión es superior a lo tolerable(150 gramos es una dosis mortal).

 La prevalencia es muy elevada y habitual en bebedores de consumo bajo y moderado de alcohol. La ingesta de 1,5 a 1,75 gramos de alcohol por kilogramo de peso corporal durante más de 4 horas, casi siempre va seguida de síntomas de resaca.  La severidad de la resaca está directamente relacionada con la cantidad de alcohol ingerida, las impurezas de otros derivados mezclados con el alcohol, la ausencia de alimentos en el estómago, la disminución de la cantidad y calidad de sueño, el incremento de la actividad física durante la intoxicación, la deshidratación y la pobre salud física. Además la diferencia de sexo marca distinto grado de afección, siendo más marcado en mujeres, debido a su mayor porcentaje de grasas en el cuerpo por ello el alcohol y sus derivados se concentra más.

 Para remediar el mal estar producido por esta resaca, lo más aconsejable es la hidratación, con abundante agua, zumos de frutas, y puede mejorarse por consumo de vitamina B6 y aspirina o ibuprofeno.