Curiosa resulta la denominación. Pero el autor del libro “El último niño en los bosques”, Robert Louv, no duda en afirmar que muchos de los trastornos que conocemos actualmente bajo el nombre de TDAH, depresión, estrés o ansiedad estén provocados por la falta de contacto con el medio natural.

Imaginemos por un momento. Un niño que nace en medio de la ciudad, sale poco del barrio y, como mucho, juega en el parque a la vuelta de casa. No es algo tan poco común actualmente, cuando apenas tenemos tiempo para descansar, para salir de las urbes y perdernos en entornos naturales. Durante la semana todo es trabajar, estudiar, salvar el día a día. El fin de semana es el momento de poner a punto las compras o cumplir con algunas actividades sociales y familiares. Cada vez vemos más lejos en el tiempo la posibilidad But that all changed with the introduction of online online roulette casinos. de entrar en contacto con la naturaleza. El autor, sin ánimo de crear una nueva categoría patológica, sí quiere alertar sobre la importancia que tiene este asunto en la educación de nuestros hijos e hijas.

Pero no queremos quedarnos solo con lo negativo y por ello compartimos una magnífica experiencia que nos lleva a unas escuelas infantiles cerca de Edimburgo donde el bosque se convierte en el escenario perfecto para el aprendizaje, fomentando el contacto con el medio y con los elementos. Y todo esto en plena revolución 2.0. Para adentrarse en este “Jardín Secreto”, hay que descargar el PDF aquí.

Fuente: Todos juntos podemos y Cuadernos de Pedagogía.